Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La reciente presentación del Ministro de Educación en el Congreso de la República a propósito de la sustentación de su presupuesto del 2019 puso el dedo en la llaga, cuando anunció que el país deberá atender la financiación del Mundial de Fútbol sub 17 del próximo año con un desembolso de 40 millones de soles, unos 12 millones de dólares.
No tardó la congresista y ex voleibolista de la selección nacional Leyla Chihuán en poner el grito en el cielo advirtiendo que el Estado tiene previsto un presupuesto para el año entrante orientado al sistema federativo de sólo 30 millones de soles, es decir, cifra reducida ante tantas necesidades de sus respectivos organismos, incluyendo sus deportistas en materia de preparación, alimentación, capacitación, etc.
Cada federación debe cancelar mensualmente los servicios básicos, como energía, agua, teléfono, los sueldos y salarios de su personal, movilidades, entre otros, es decir, estamos frente a un gasto que ciertamente se justifica como es la organización del Mundial de Fútbol sub 17, pero jamás postergando las expectativas de miles de jóvenes que activan el deporte en la nación y que no están pensando solamente en los Juegos Panamericanos de Lima.
Con estas cifras escuálidas nunca el deporte peruano va a poder salir de su estancamiento. Estamos en un círculo vicioso hace varias décadas sin poder despegar. Miremos como nos ha ido en los Juegos Bolivarianos de Santa Marta, Colombia del año pasado y los recientes Juegos Sudamericanos de Cochabamba. Nuestras esperanzas camino a los Panamericanos no pintan nada bien, todo lo contrario.
Ambos eventos han puesto de manifiesto las consabidas precariedades del deporte nacional con miras a lo que significaría su más inmediato reto, es decir, sacar brillo de los Panamericanos del 2019, precariedades que se dan en deportes colectivos e individuales, pese a que los últimos año se ha formado la promocionada Asociación de Deportistas Olímpicos, convertida en una suerte de tabla de méritos de los Top 100 para instalar allí a nuestras mejores figuras o por lo menos, a los que tienen perspectivas sostenidas de resultados apetecibles.
Dudamos que el Ministro de Educación modifique el presupuesto, a pesar que debería hacerlo. En nuestro país hay cosas que no se atienden pese a existir razones muy atendibles.

Arequipa - Perú 2018

Corporación Deportiva Fénix

baires2018

Niní, Mujeres reales!