Vie7Dic 2018

Columna de Bruno EspositoEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

En los años 60 cuando el Estadio Nacional de Lima contaba con la pista atlética de tierra (o ladrillo si se quiere) y había que correr con la programación del deporte base para que a más tardar a mediodía dominical el fútbol pudiera hacer uso del coloso José Díaz, eran habituales los comentarios que planteaban una disyuntiva: qué deporte debe tener prioridad, cuál se queda y cuál se va ...
No era fácil de ninguna manera. Si habían tripletes ya no se comenzaba a las 11.30 sino más de las doce. Los controles atléticos podían mal que bien ser reducidos, pero no así los campeonatos nacionales de todas las categorías que debían echar mano a los tres días, comenzando el viernes en la tarde. Era muy frecuente ver a los dirigentes ajustar sus fechas y horarios porque Lima no contaba con otro escenario, salvo el estadio Luis Gálvez Chipoco de Barranco que nunca se usó para torneos de envergadura.
Pasaron los años y las cosas no cambiaban hasta que Alan García fue elegido presidente y el año 1987 cuando Grover Pango Vildoso estaba al frente del Ministerio de Educación, se colocaron pistas sintéticas en Lima y algunas ciudades de provincias como Tacna, Trujillo, Chiclayo, sino recuerdo mal. En nuestra capital se decidió sacar el atletismo del Nacional y llevarlo a un nuevo escenario, lo que se conoció como la Villa Deportiva Nacional, Videna, que en estos días es objeto de una total transformación por parte del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos. No hay duda, este será el legado del equipo de Carlos Neuhaus.
El almirante Pedro Gálvez Velarde ocupaba la presidencia de la Confederación Sudamericana de Atletismo y sus oficinas estaban en la tribuna occidente del estadio. Entusiasmados por la pronta inauguración de las pistas sintéticas en el país fuímos en busca del viejo dirigente, seguros de encontrar respuestas halagadoras, ocurrió todo lo contrario porque su experiencia de años más su espíritu crítico, ofreció un diagnóstico que a la fecha tiene plena vigencia.
"No saben lo que han hecho, tome nota y publíquelo, han matado el atletismo, el deporte base no se saca de ningún estadio principal en el mundo, a la Videna no va a ir nadie, ahora si le puedo decir, si algo estábamos avanzando ahora estaremos atrasados 50 años de los demás países".
Suena muy feo pero Gálvez Velarde tenía toda la razón. Son muy pocas las oportunidades en que el atletismo convoca público en la Videna, no ha logrado su objetivo. Por añadidura, Arturo Woodman, ex jefe del IPD, esta vez en el segundo gobierno aprista, (año 2009)decidió remodelar el Estadio Nacional y colocar una pista sintética de seis carriles que no sirve para nada, ni siquiera para los torneos escolares.
El almirante Gálvez habría reventado al ver semejante burrada ...