Dom10Feb 2019

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Cuando subió a la división de honor del fútbol profesional peruano el club Molinos El Pirata de Lambayeque, ocurrido hace sólo dos meses al lograr el título de la Copa Perú, se tejieron diversas tesis respecto de la capacidad que podría exhibir al momento de integrarse a la categoría rentada y corresponder, de esta manera, a una responsabilidad de mayor envergadura. Con una trayectoria poco conocida en el balompie amateur, era el protagonista de una jornada épica al haber llegado al máximo nivel, aunque debía reconocerse que recién en ese momento comenzaría su aventura más seria en su corta existencia.
El primer tropezón le acaba de ocurrir y pinta de cuerpo entero que Los Piratas es un equipo de barrio que se encontró con el ascenso "sin saber leer, ni escribir". Otra explicación es bastante difícil encontrar.
¿Qué sucedió en el camino?
Los piratas había anunciado para este fin de semana la presentación de su plantel, a imagen y semejanza como lo hacen otros clubes, aunque descartamos que lo haría con una ceremonia llena de parafernalia, luz y color. En todo caso sería una jornada sencilla, con un partido amistoso para mostrarse ante los medios del país, presentar a sus contrataciones y dar a conocer a sus jugadores ante su público. Hasta allí entendemos el esfuerzo de sus apasionados dirigentes.
Esto no podrá ocurrir, porque de acuerdo a la información que se publica en la víspera, Molinos El Pirata no encontraron estadio abierto y se han refugiado en una losa deportiva del departamento de Lambayeque.
Uno se pregunta si este bochornoso suceso puede otorgarle la calidad de club profesional a un club de amigos, muy respetado por cierto, pero que accede al círculo privilegiado para disputar una temporada de diez meses, con derecho a ganar cupo a la Copa Libertadores de América y a la Copa Sudamericana, cuando ni siquiera está en condiciones de poder persuadir a las autoridades locales para hacer uso de un campo autorizado por la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional.
Se ha informado que serán locales "todo el año" en Olmos, donde otros equipos de la zona ya han jugado a lo largo de los últimos años, caso Juan Aurich y Comerciantes Unidos, aunque con muy escasa respuesta de hinchas.
No es la mejor forma para una escuadra nueva, esfuerzo inédito, sin ninguna experiencia, comenzar su incursión en el fútbol rentado. Acaso podría tratarse de Molinos El Pirata un salto al vacío bien posesionados de un cuchillo y con un solo ojo ¡¡¡