boxinternacionalconsanti

 

tripleggg

Anoche Canelo Alvarez (50-1-2, 34 KO’s), derrotó por decisión mayoritaria de los jueces al kazajo Guennadi Golovkin; un juez votó empate 114-114 y los dos restantes 115-113 por el ídolo de Jalisco. El paisano de Julio C Chávez se quedó con las versiones de la OMB, de la AMB y del CMB del peso mediano.

 

Yo la apunté 115-113, pero por el perdedor (38-1-1, 34 KO’s), vi ganar a Triple G 7 rounds y no aprecié que los episodios 9no y 10mo los ganara el mexicano, sino al revés; aunque Canelo echó el resto en el 12, combinado con que el ex campeón perdió velocidad de desplazamiento, y sacó ligera ventaja.

Los dos peleadores concluyeron con los pómulos y los arcos superciliares lastimados, con heridas en la ceja derecha el perdedor y en la izquierda el ganador.

No fue un clásico, ninguno de los dos es inmortal del peso, pero fue un buen combate, limpio, de media distancia, de golpes fuertes en oportunidades y de asomo de buena asimilación por ambos.

Una pelea de cálculo, de estrategia enfilada a ganar por decisión, una vez que ambas esquinas estaban en control de que ninguno de los dos podría noquear; entonces se dedicaron a moverse lanzando jabs y derechas que puntearan lo suficiente para dominar el tarjetero.

Canelo falló más golpes que Golovkin, este a su vez fue más rápido, más técnico y, por lo menos en un par de rounds iniciales, calculador en extremo.

No se pudo hacer el fricasé que prometieron ambos, por lo tanto, la campaña previa del río de sangre colofonada con un soberano nocao, quedó en lo de siempre, una ridiculez de la media pagada por debajo y de los propios boxeadores y trainers.

Sería bueno que la crónica boxística, acostumbrada al ridículo continuado haciéndose eco de la petulancia de los peleadores y de sus apoderados tan seguido que aburren, reconozcan que deben enfriar sus lenguas durante las campañas promocionales; pero, sobre todo, que el día del pesaje de cualquier pelea, pongan sobre un bloque de hielo los tableros de sus computadoras, a ver si descansamos de tan inefectiva tontería.

Por Andrés Pacual.

 

Corporación Deportiva Fénix

baires2018

Niní, Mujeres reales!